Conducta Moral y Sociedad: Influencia de las Normas Sociales en el Individuo
Clasificado en Psicología y Sociología
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La Conducta Moral
En las relaciones cotidianas entre personas surgen problemas relacionados con el cumplimiento de una promesa o el decir la verdad, aunque las consecuencias sean negativas. Son problemas de tipo práctico cuya solución no solo afecta al sujeto que las plantea, sino también a las personas que sufrirán las consecuencias de su decisión. En tales circunstancias, el individuo actúa haciendo lo que cree que debe hacer. Por eso, estos problemas son morales, ya que hacen referencia a situaciones conflictivas en las que las acciones se pueden clasificar como buenas o malas, correctas o incorrectas.
Introducción
Cualquier sociedad posee diferentes normas morales que constituyen el orden social. Estas normas regulan el comportamiento, diferenciando el buen comportamiento del mal comportamiento. De otro modo, la convivencia de los hombres sería imposible.
Estas normas algunos las aceptan sin cuestionárselas, otros las defenderán, otros las criticarán, otros las desobedecerán y otros tratarán de cambiarlas. En función de estas normas, los miembros de la sociedad serán bien o mal vistos, premiados o rechazados. En conclusión, el hombre es moral porque se guía por normas.
Moral y Sociedad
Partimos de la hipótesis de que el proceso de hominización consiste en la adquisición de conductas buenas para la sociedad, que está regulada por unos valores y unas normas.
Además, por ser miembro de una sociedad, el individuo forma parte de una red de relaciones sociales (por ejemplo, forma parte de una red política, hay gente que lo gobierna y tiene la opción de votar a los gobernantes; red económica, ir a la compra…) y su comportamiento está influido por esos factores.
Esto significa que el individuo recibe un conjunto de ideas dominantes a través de distintos canales (por ejemplo, ideas dominantes, ideas difundidas por la sociedad). Ante estas ideas, el individuo puede reaccionar de diferente manera: las puede asumir sin criticarlas o puede criticarlas contrastándolas con otros principios que no son los dominantes. Por otra parte, cada individuo tiene unas condiciones económicas y unos intereses y aspiraciones en su vida, por lo que muchas veces surgen conflictos (por ejemplo, conflictos políticos, conflictos con Gibraltar). Estos conflictos ponen de manifiesto la importancia de las normas para la convivencia social, unas veces más pacífica y otras más conflictiva.
Políticamente hablando, están los partidos políticos, que unos defienden unas ideas y otros, otras.
Por tanto, se puede afirmar que el carácter social de la moral se pone de manifiesto en tres aspectos fundamentales:
- Cada individuo, al comportarse moralmente, está sujeto a determinados principios, valores o normas morales que dependen de la sociedad y de la época histórica en que vive (ejemplo: mujeres con burka).
- El comportamiento moral es tanto comportamiento de individuos como de grupos, cuyas sanciones tienen un carácter colectivo, libre y consciente. La moral tiene un carácter social porque regula la conducta individual cuyos resultados afectan a otros (ejemplo: controladores aéreos).
- Las ideas, normas y relaciones sociales surgen y se desarrollan respondiendo a una necesidad social. La función social de la moral consiste en regular las acciones de los hombres para contribuir a mantener el orden social, pretendiendo además que los individuos acepten libre y conscientemente el orden social establecido. Las normas morales, por tanto, tienen como objetivo la preservación de los individuos en ciertas condiciones sociales.
Aspectos de la Conducta Moral
Para poder hablar de comportamiento moral en el sentido estricto, es necesario que los factores sociales que influyen en el individuo sean interiorizados por este, puesto que así podemos hacerle responsable de su acción. Se requiere además que el individuo, aunque esté condicionado socialmente, tenga un margen para poder actuar.
El comportamiento moral tiene los siguientes aspectos:
- El motivo del acto moral ha de ser consciente.
- La conciencia del fin que se persigue y la decisión de alcanzarlo hacen que el acto moral sea voluntario.
- La conciencia de los medios para realizar este fin deseado, teniendo en cuenta que es moral, el fin no justifica los medios.
- La conciencia del resultado del acto, es decir, de sus consecuencias.
- El acto moral supone un sujeto con conciencia moral, es decir, la capacidad de interiorizar las normas establecidas y de actuar conforme a ellas, y de crear otras nuevas.
En resumen, entendemos la moralidad como la adaptación a la vida social, y todas las sociedades tienen una solución moral (conjunto de normas) al problema que plantean las acciones individuales negativas.