Escultura Gótica en España: Evolución y Características (Siglos XIII-XV)

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Evolución de la Escultura Gótica en España

La escultura gótica en España sigue las mismas características que en el resto de Europa, destacando principalmente la búsqueda del naturalismo, la humanización de los personajes, el detallismo y la inclusión de elementos anecdóticos. En Castilla, la influencia francesa es más marcada, mientras que en la Corona de Aragón se percibe la influencia italiana. La cronología es similar a la europea:

Siglo XIII

Durante el siglo XIII, numerosos maestros franceses trabajaron en las catedrales españolas y en su decoración. Sobresalen la Puerta de la Coronería y la Portada del Sarmental de la Catedral de Burgos.

La Portada del Sarmental, ubicada en la fachada sur, presenta en el tímpano la representación del Pantocrátor rodeado por los evangelistas, una temática románica. Sin embargo, en esta versión, tanto el Pantocrátor como los evangelistas aparecen acompañados por escribas sentados en pupitres, simbolizando la escritura de los evangelios. En el dintel se representan los apóstoles. Es posible que esta sea la primera portada gótica de España, lo que explica la persistencia de algunos rasgos románicos, como el hieratismo en el rostro de Cristo y la idealización.

Siglo XIV

En este periodo, destacan dos esculturas exentas: la Virgen Blanca de Toledo y San Carlomagno de Girona. En la Virgen Blanca, además de la característica curva en el cuerpo, se aprecia una relación afectuosa entre la madre y el hijo. San Carlomagno, obra de Jaume Cascalls, escultor del rey Pedro el Ceremonioso, destaca por el minucioso trabajo en los detalles, como las venas de las manos, las mallas de los zapatos y los adornos de las vestiduras. El amaneramiento y la elegancia de las formas contrastan con el esquematismo y la rigidez de periodos anteriores.

Siglo XV

La influencia franco-borgoña y flamenca se hace evidente en los escultores que trabajaron en España durante este siglo. En esta etapa, destaca la escultura funeraria del Doncel de Sigüenza. También sobresalen dos escultores que trabajaron en Castilla y Aragón:

  • Guillem Sagrera (1380-1454): Escultor que trabajó en la Corona de Aragón. En 1420, realizó el San Pedro de la Portada del Mirador de la Catedral de Mallorca. También es notable el ángel que adorna la fachada de la Lonja de esta misma ciudad.
  • Gil de Siloé: Trabajó en Castilla durante las dos últimas décadas del siglo XV. Destaca por su gran dominio técnico, que le permitía tallar tanto en madera como en piedra. Su obra más conocida es el Retablo de la Cartuja de Miraflores, que representa la Crucifixión rodeada por escenas de la Pasión de Cristo. En esta misma Cartuja se encuentran el Sepulcro de Juan II e Isabel de Portugal y el Sepulcro del Infante Alonso.

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