Modelo interactivo de comprensión lectora y estrategias para fomentarla

Clasificado en Francés

Escrito el en español con un tamaño de 4,3 KB

Modelo de comprensión lectora

Modelos de comprensión lectora: Existen diferentes modelos teóricos de comprensión lectora (ascendentes -desde el análisis del texto a la comprensión del lector-, descendentes -desde la mente del lector al texto- e interactivos -proceso de comprensión dirigido tanto por el texto como el conocimiento del sujeto-). Nosotros expondremos el modelo interactivo. Este proceso empieza antes de empezar a leer. Toda nuestra experiencia de lectura acumulada anteriormente se acumula en la memoria a largo plazo (MLP), en unos esquemas de conocimiento que organizan la información de forma estructurada. Además, la MLP también contiene el conocimiento del sistema de la lengua, así como los conocimientos sobre el tema. Todavía antes de comenzar a leer, establecemos los objetivos de lectura relacionados con la situación comunicativa: ¿Qué información buscamos? ¿Qué datos? ¿Cuánto tiempo tenemos para leer el texto? Estos objetivos determinarán nuestra forma de leer. Para ello usamos la lectura rápida o antesala. Las primeras percepciones que obtenemos nos sirven para verificar las hipótesis previas establecidas, confirmándolas o rectificándolas. Este proceso de formular y verificar hipótesis es la esencia de la comprensión. La memoria a corto plazo (MCP) es la que nos permite recordar algún dato durante unos segundos y nos permite procesar la información. Con la MCP recordamos solo lo que nos interesa y en la MLP almacenamos indefinidamente todas las informaciones que nos interesan. Cuando entendemos una frase o una idea del texto, primero la retenemos en la MCP durante unos segundos (2) hasta que podemos relacionarlas con otras ideas ya estructuradas en la MLP. Este proceso (3) Este proceso finaliza cuando el lector consigue formarse una representación mental del texto, según los objetivos e hipótesis planteados.

¿Qué es la lectura y cómo fomentarla?

La lectura es uno de los aprendizajes más importantes del proceso de escolarización y del crecimiento intelectual. Su importancia radica en que la alfabetización constituye la puerta de entrada a la cultura escrita y a todo lo que esto significa: la socialización, así como conocimiento e información de todo tipo. Igualmente, la lectura es un instrumento de aprendizaje. Además, la lectura implica el desarrollo de capacidades cognitivas superiores como la reflexión, el espíritu crítico, la conciencia… etc. Tradicionalmente se ha prestado atención principalmente a las microhabilidades más superficiales y primarias: discriminar la forma de las letras, establecer la correspondencia entre sonidos y grafemas, leer palabra por palabra, pronunciar las palabras correctamente, entender todas las palabras de cada texto... etc. y se ha enseñado de modo mecánico y analítico. Sin embargo, las destrezas superiores no han sido centro de atención tradicional: ser conscientes de los objetivos de la lectura, saber leer a velocidad adecuada, comprender el texto a diversos niveles, inferir significados desconocidos… etc. Igualmente, se ha transmitido una falsa idea de lo que es la buena lectura (leer libros, sobre todo de literatura, a ritmo lento, entendiendo) y de lo que no es leer (leer notas, publicidad, informes, cartas, leer deprisa, saltar palabras, adelantar y retroceder en el texto). Por otro lado, se estima que al finalizar la primaria la lectura ya está adquirida y no se vuelve a insistir en ella.

Tipos de lectura:

a) Lectura silenciosa: extensiva (novela), intensiva (informe), rápida y superficial (echar un vistazo), involuntaria (publicidad).

b) Lectura rápida o en diagonal: que definen la eficacia lectora a partir de la velocidad y de la comprensión.

Tipos de velocidad lectora:

  1. Lectura integral: reflexiva (estudiar) y mediana (lectura por placer)
  2. Lectura selectiva: lectura atenta (se utiliza para buscar datos concretos y detalles que nos interesan) y vistazo o skimming (se emplea para formarse una primera idea global)

c) Lectura intensiva (el comentario de textos breves, es decir, cortos, para trabajar microhabilidades) y extensiva (libros de lectura, es decir, textos largos, para fomentar hábitos y placeres de la lectura).

Entradas relacionadas: