Problemas Estructurales y Competitividad de la Industria Española
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Problemas Estructurales de la Industria Española
La estructura de la industria española padece en la actualidad algunos problemas que le restan competitividad y dificultan las ventas en el mercado exterior.
Estos problemas estructurales son:
Dimensión de las Empresas
La dimensión media de las empresas y de las industrias es reducida, pues la mayoría (99% en 2008) son pequeñas (menos de 50 trabajadores) o medianas (de 51 a 250). Tienen las ventajas de reaccionar con mayor agilidad y flexibilidad ante los cambios que caracterizan la industria actual y de presentar menor conflictividad laboral. En cambio, sus productos son más caros y menos competitivos, porque su pequeño tamaño no permite economías de escala ni grandes inversiones en investigación y modernización. Por su parte, las grandes empresas (más de 250) son pocas y están a mucha distancia de las mayores de la Unión Europea.
Inversión en I+D
La investigación e innovación son insuficientes. La inversión en I+D (Investigación y Desarrollo) es menor que la de los países europeos más avanzados. Además, aparece muy concentrada desde el punto de vista sectorial (en las ramas más dinámicas como la química, farmacéutica, material de transporte, maquinaria y aeroespacial), empresarial (en las grandes empresas) y territorial (en Madrid y Cataluña).
No obstante, en los últimos años, la exigencia de competitividad ha incrementado la adopción de tendencias innovadoras por parte de las pequeñas empresas, especialmente en las áreas donde se han creado redes de cooperación empresarial.
Creación y Dependencia Tecnológica
La creación de tecnología es insuficiente y dependiente. España crea poca tecnología, debido a la insuficiente inversión en investigación y a la escasa integración entre la universidad y las empresas (la universidad se ocupa más de la investigación básica, que de su aplicación práctica para las empresas). Por lo tanto, es necesario recurrir a la compra de patentes, que resta competitividad a los productos y produce un déficit permanente en la balanza de pagos tecnológica.
Consecuencias de la Incorporación a la Unión Europea
Respecto a las consecuencias de la incorporación a la Unión Europea en 1986, podemos destacar que supuso para la industria española nuevos retos y ventajas:
Retos
- Integración en un mercado muy competitivo.
- Adopción de la normativa industrial comunitaria: regulaciones técnicas y sanitarias de los productos, supresión de los monopolios empresariales, eliminación de las ayudas estatales a las empresas, dado que alteran la libre competencia.
Ventajas
- Aumento del mercado para los productos españoles.
- Desaparición de los aranceles comerciales.
- Mayor accesibilidad a las innovaciones.
- Entrada de capital.